Nanobiografía
Lo básico
Nací en México D.F. en junio de 1968. He vivido en Huajuapan de León (Oaxaca), en Tehuacán (Puebla), en Pachuca (Hidalgo) y en México D. F.
Estudios
Deserté de las carreras de Médico
Veterinario Zootecnista en la BUAP y de Biología en la UNAM. Abandoné la BUAP después de un par de días, cuando me aclararon que ahí no se formaban "cura perros" ni "cura gatos". Y yo, pues a eso iba, pues desde que tengo memoria me han gustado estos bichos.
En la Facultad de Ciencias, que aunque no me gradué sigo considerando como mi alma mater, permanecí algunos años, hasta que me convencí que eso no era para mí.
También se supone que soy un Técnico en Urgencias Médicas de nivel básico, pero estoy retirado del negocio.
Actividades
A lo largo de mis andares por este pobre mundo he sido en una u otra ocasión:
- Aprendiz de relojero y tráeme acá.
- Vendedor de piso.
- Ttendero-abarrotero.
- Fisioterapeuta (dizque).
- Programador de computadoras (cuando se hablaba en Basic).
- Criador y clasificador de mariposas.
- Faneditor.
- Socorrista (en la Cruz Roja de Tehuacán).
- Técnico en Urgencias Médicas (en la Cruz Roja del Distrito Federal).
- Instructor de rescate urbano y de paracaidismo (en la Cruz Roja del Distrito Federal).
- Instructor particular de primeros auxilios.
- Criticón incurable.
Ciencia Ficción
Aficionado a la ciencia ficción (CF) desde chamaco, sin duda por las viejas series de televisión que pasaban en el Canal 5 de la Ciudad de México en los años setenta, debo haber descubierto el gusto por los cuentos y su lectura gracias a Alejandro Aura, quien tenía un espacio en un programa de TV en el que leía cuentos de CF, y también por la revista "Contactos extraterrestres",que aunque enfocada como su título lo indica a la "ufología", casi siempre incluía un cuento de CF o un artículo relacionado.
No me considero escritor, aunque he incursionado un poco (muy poco en realidad) en el oficio. Mi primer intento por escribir CF fue verdaderamente vergonzoso, pues aunque se trataba, si la memoria no me falla, de algún concursillo o tarea escolar de la primaria o secundaria, "mi cuento" no era otra cosa que un vil plagio de alguno de los que le escuchara a Alejandro Aura.
El segundo intento no fue mucho mejor. Después de leer "Crónica del Gran Reformador", cuento con el que Héctor Chavarría ganara el II Premio Nacional Puebla de Cuento de Ciencia Ficción en 1985, se me hizo fácil intentar hacerle al escritor y aunque esta vez ya no le copié a nadie, el resultado fue tan horrible que confio en que el titulo de tal engendro que me atreví a mandar al concurso del año siguiente (¡!) nunca salga a la luz y que permanezca, como debe, en el fondo de mi recuerdos.
Entre 1995 y 1997, gracias al apoyo de la Facultad de Ciencias, edité junto algunos compañeros como Amanda Castillo Cobián, Francisco Botello, Carlos Ángles, Sidhartha Neri y varios más, un discreto fanzine al que titulamos ¡Nahual!, y del cual salieron sólo 6 números.
La verdad, no nos fue nada mal. En su momento hasta llegamos en pensar en que sería posible hacer algo más profesional y si no continuamos con el proyecto fue debido a nuestras pésimas habilidades mercantiles.
En el 2002 intenté reencarnarlo virtualmente con El oscuro retorno del hijo del ¡Nahual! (ORHN), pero no funcionó como esperába. La respuesta por parte de la comunidad cienciaficcioñera fue, con sus excepciones, de lo más desalentadora de modo que sólo puse en línea 3 números.
Para quien esté interesado, en mi blog iré escribiendo poco a poco sobre esto, con más detalles. Sí, sé que asquerósamente egocentrista, pero vamos, si no hago yo, ¿quién?
Solía gustarme hacerle a la escribida y aunque no tengo muchos cuentos terminados, llegué, aunque usted no lo crea y yo tampoco, a publicar un par por aquí y por allá, como en la revista Umbrales, en Axxón, y en la edición Mexicana de Asimov. También me han publicado en algunos sitios y blogs en internet, lo cual siempre es de agradecer.
Una de las ventajas de tener tan pocos trabajos publicados es que es muy sencillo hacer un listado. A la fecha -o al menos, hasta donde sé-, mis cuentos publicados de una u otra forma han sido:
- Tenía que llegar al metro
- ¡Nahual! No. 1. Como quien dice, un "cebollazo" (1995)
- Realidad Cero On Line, de Gabriel Benítez.
- Al cielo por un momento
- ¡Nahual! No. 3. Otro cebollazo (1996)
- Blog "Las Patillas de Asimov", de Martín Fragoso.
- Sólo una teoría
- Realidad Cero On Line, de Benítez
- Blog "Depósito de cachivaches", de Pedro Fanega.
- Adios
- ORHN No. 8. Y siguen los cebollazos (2002).
- ¡A espantar a su abuelita!
- ORHN No. 9. (2002).
- Umbrales Virtual, de Federico Schaffler. A menos que me equivoque, nada más se editó este número...
- El Rescate (sin duda mi favorito)
- Axxón No. 104.
- Asimov No. 9. Editado por Salomón Bazbaz (1996)
- "Bajo el signo de Alpha . Una antología virtual que la planilla homónima editó como parte de su campaña para ganar la presidencia de AMCyF, allá por el 2000. Lo malo es que mi cuento se publicó sin nungún formato y la verdad, quedó casi ilegible.
- "La ciencia ficción en México". Antología de Gonzalo Martré editada por el Instituto Politécnico Nacional en 2004.
Recuerdo haber leído en algún lado que dos de los cuentos de arriba fueron publicados también en la revista "Umbrales", de Federico Schaffler, pero como nunca tuve el gusto de tener en mis manos esos ejemplares, para mí sigue siendo una leyenda.
En el 2000 fui uno de los vocales de la directiva de la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía, con Federico Schaffler como presidente, pero pedí mi baja antes de finaizado el periodo de dos años correspondiente pues la verdad, yo no hacía nada.
Desde hace ya varios años dejé de intentar escribir, al menos, de manera regular. La musa ha muerto, me temo.
Pero el gusanito por la CF y su difusión sigue y recientemente he incursionado en el mundo del podcast, con Estrellas Errantes, "El podcast de cuentos de Ciencia Ficción", donde pretendo dar a a conocer en la medida de lo posible algunos cuentos de autores mexicanos. No todos lo que yo quisiera, pues me veo obligado a elegir cuentos cortos, de estructura lineal y de lectura sencilla, y tampoco con la frecuencia que me gustaría tener, pues no tengo acceso a la computadora todo el tiempo.
Emergencias
Mi primer acercamiento al mundo de las luces y sirenas se dio a finales de 1989 en Tehuacán, en la delegación local de la Cruz Roja Mexicana, donde tomé el curso correspondiente en la Escuela de Socorristas No. 66 y después continué como socorrista durante algún tiempo.
Años después ingresé a la Escuela Nacional de Técnicos en Urgencias Médicas Región V en la que en ese entonces se conocía como la Sede Central de la misma
institución, en el Distrito Federal. Entre 1998 y 1999 asistí al curso
de técnico en urgencias médicas (básico) cuando era director Pedro Legorreta y subdirector José Luis Lozano. Este curso cambió radicalmente mi opinión acerca de la calidad de la CRM, al menos en cuanto al área de capacitación se refería.
En 1999 pasé por el entonces Taller de Rescate Agreste con Arturo Montero en la que creo fue la primera clase de esta especialidad (sin contar el curso de piloto, de infausta memoria).
En el 2000 tomé el curso de rescate urbano, con Jorge Aco como director de la Escuela Nacional de Rescate Urbano (ENRU) y en el 2001 el de paracaidismo, con Enrique Romero a la cabeza de la Escuela Nacional de Paracaidismo y con Daniel Juárez, Salvador Lázaro y Salvador Carreón como instructores.
Aunque asistí y aprobé el curso de formación de fnstructores en la CRM, nunca pude obtener la constancia correspondiente por lo que se verá más abajo.
Recibiendo el certificado de TUM
En la ahora desaparecida ENRU, ayudé al entonces director Jorge Aco durante dos o tres cursos. De ahí lo de "instructor de rescate urbano", título que ni yo me tomo en serio pues nunca me he considerado un experto en ese campo.
Mi tiempo como instructor en la ENRU fue una experiencia que me encantó y gustosamente habría seguido en ello, pero lamentablemente no se pudo. Aco dejó la dirección de la escuela y aunque su plantilla de instructores estábamos listos para seguir trabajando con el nuevo director que se designara, no se nos tomó en cuenta y cuando nos enteramos, ya había iniciado el nuevo curso con otro personal.
A fin de cuentas esto no fue tan malo, ya que poco después y por invitación de Enrique Romero, director de la también desaparecida Escuela Nacional de Paracaidismo, me convertí, a pesar de mi limitadísima experiencia en el tema, en el "coordinador" de la misma, o mejor dicho, coordinador de la Escuela de Paracaidismo del D.F., porque se decidió que aparte de la escuela nacional, habría una local. La idea era que en el futuro se abrieran más escuelas locales en otras delegaciones de la CRM, cosa que como veremos a continuación, nunca se realizó.
Mi primer salto, en un MC1-b
De ahí viene lo de "instructor de paracaidismo", otro título que tampoco me tomo en serio pues el verdadero instructor era Pascual de Ramón, oficialmente nuestro asesor del Club de Paracaidismo de Mexicana de Aviación. Lo mío eran ante todo, las cuestiones burocráticas y si acaso, algo del entrenamiento en tierra.
Esta experiencia, aunque muy corta para mi gusto (sólo llegamos a dar el curso piloto del nuevo plan de estudios), fue verdaderamente entrañable y me dejó con muy buenos amigos y camaradas.
De izquierda a derecha: Leonardo Fonseca, Rubén Laguna, Salvador Lázaro, Erique Alarcón y Pablo Aldana, algunos de los instructores y alumnos del curso piloto
Cuando, con los cambios en la organización de la Cruz Roja Mexicana que hubo por el 2005 o 2006 desapareció la especialidad de paracaidismo, decidí que ya era tiempo de retirarme de estos asuntos. La verdad, me deprimí un poco, habíamos estado trabajando mucho para mejorar el curso, entre otras cosas para intentar que la especialidad dejara de ser en la práctica sólo una actividad deportiva y fuera eventualmente una herramienta más para determinadas actividades de emergencia.
El Loco del Gato y la Pandilla Basura
Desde marzo de 2007 una he sido, junto con el colombiano Engels Cortés y
los españoles Isabel Herrán y Javier Rodríguez Escobar (la Pandilla Basura), blanco de una
divertidísima campaña de calumnias y difamaciones por parte de un tal
José Musse, dueño del portal "desastres.org", todo debido a una entrada en mi blog en la que me burlaba de que se habían pirateado un logotipo ruso, pero usando como excusa las críticas que los tres hemos hecho hacia un español de nombre Jaime Parejo, un charlatán "creador" de un método para entrenar perros de recate (Método Arcón), y sus seguidores quienes se caracterizan entre otras cosas por exagerar sus logros.
Personalmente he encontrado sumamente divertida esta campaña, que aunque definitivamente poco ética, ha servido para que aumente de manera considerable el número de lectores de mi blog, en donde se pueden leer todas las puntadas de este sujeto.
Y créanme que es buenísima. Hay de todo, psiquiatras inventados, policías inexistentes, investigaciones que tardan hasta "un año" y que son bastante deficientes, OVNIS y "grises", gatos que caminan en la cabeza... en fin.
La verdad, si no fuera porque esto nos está pasando a nosotros, difícilmente lo creería. Todo el asunto ha sido de lo más absurdo que se pueda uno imaginar. Si no tiene nada mejor que hacer y se quiere reir un rato, les recomiendo su lectura.
Pero eso sí, hágase de una buena dotación de café y galletas, porque es tal la cantidad de mentiras escritas por Musse que las entradas del blog son mucho muy largas.















